*** Hacer un buen arroz lleva tiempo, pero si nos organizamos, podemos tener muchos de los ingredientes preparados de otro día e incluso congelados. De ésta forma ahorramos mucho tiempo de elaboración.
*** Aquí tenéis unos cuantos consejos para organizarse en la cocina.
- Cuando compremos pescado, preparamos un caldo con las espinas que colaremos y una vez frío podemos congelar.
- Las verduras en temporada son mucho más baratas, aprovecharemos para comprar más cantidad y guardar en el congelador una vez hervidas o salteadas. Por ejemplo, las alcachofas se hierven dejándolas un poco enteras, los pimientos se pueden pasar por la sartén y darles un salteado antes de congelar...
- Los calamares son bastante trabajosos, sobre todo porque hay que limpiarlos muy bien, pero una vez puestos, podemos comprar el doble un día que estén bien de precio y cocinarlos con el sofrito y congelar por porciones.
Después de estos consejos, vamos a preparar nuestro arroz negro.
INGREDIENTES:
* Para los calamares

- 3/4 de kilo de calamares limpios
- 4 tomates de rama medianos
- 1 cebolla pequeña
- 2 dientes de ajo medianos
- 2 ramas de perejil
- 4 cucharadas de aceite de oliva
-
Sal
*
Para el arroz
- 500gr de arroz bomba
- 1l y 1/4 de caldo de pescado
- 2 alcachofas
- 1 pimiento rojo pequeño
- 2 sobres de tinta de calamar
- 1 paquete de azafrán en hebra
- 4 cucharadas de aceite de oliva
- Sal
ELABORACIÓN:
Limpiamos los calamares y los troceamos de forma que queden anillas. Los tentáculos se dejan enteros.
Ponemos una sartén al fuego con el aceite y mientras se calienta, limpiamos la cebolla y la troceamos menuda, la incorporamos a la sartén y salamos un poco.
Pelamos los tomates, hacemos trozos y pasamos a la picadora eléctrica. Añadimos a la cebolla y freímos con un poco de sal. Tapamos para evitar de nos salpique.
Pelamos los ajos, los picamos y junto con las hojas del perejil y unos granos de sal gorda, los majamos en el mortero. Cuando tengamos el tomate reducido, agregamos el majado y mezclamos para que se distribuya bien.
Avivamos el fuego y metemos los calamares con el sofrito removiendo con ayuda de un tenedor de madera. Notaremos que empiezan a soltar agua, pero es normal.
Bajamos al mínimo el fuego y dejamos que se hagan tapados durante media hora. Miramos de vez en cuando y si fuese necesario, pondremos un poco de agua para que no se queden secos. Retiramos del fuego y reservamos.
En una olla calentamos el caldo de pescado, y mientras tanto, salteamos el pimiento que previamente hemos lavado y cortado en tiras.
No es necesario hacer mucho el pimiento, porque luego cocerá con el arroz.
En la misma sartén donde hemos hecho el pimiento, salteamos las alcachofas ya cocidas y partidas en 4 trozos. Nos interesa que se doren por fuera, ya que terminarán de cocer con el arroz.
Diluimos la tinta de calamar en un poco de caldo caliente con ayuda de un tenedor metálico.
Preparamos la paellera y ponemos cuatro cucharadas de aceite que, perfectamente puede ser de un uso anterior. Cuando esté caliente, añadimos los calamares y sobre éstos, el arroz.
Rehogamos un poco, espolvoreamos las hebras de azafrán e incorporamos el caldo mientras subimos la fuerza del fuego para que no pierda hervor.
Removemos para que no se apelmace el arroz y agregamos la tinta diluida.
Colocamos las alcachofas y las tiras de pimiento alternando.
Dejamos cocer durante 20 minutos a fuego medio-fuerte sin que pierda el burbujeo.
Si vemos que nos queda seco el arroz y le falta cocción, podemos añadir un poco de caldo caliente.
Retiramos del fuego y dejamos reposar 5 minutos mientas preparamos una ensalada y ponemos la mesa.
En la zona mediterránea es muy típico acompañar los arroces con un poco de alioli.
INGREDIENTES:
- 2 o 3 nidos por persona
- 6 piezas de champiñones grandes
- 200ml de leche fresca
- 200ml de nata líquida
- 50gr de queso polvo
- 10gr de piñones
- 1 cucharada de cebolla troceada
- Sal y pimienta
- Agua
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Aceite de girasol
ELABORACIÓN:
Limpiamos los champiñones cortando la parte de tierra y separando los troncos de los sombreros. Los lavamos un poco y secamos con papel de cocina.
Ponemos una cazuela pequeña al fuego y calentamos una cucharada aceite de oliva. Cuando alcance temperatura, incorporamos la cebolla picada con una pizca de sal. Mientras se ablanda, troceamos los troncos de champiñón y los agregamos a la cazuela para que se rehoguen junto a la cebolla.
Una vez dorados los troncos, ponemos la leche y dejamos que cueza 2 minutos. Retiramos del fuego y trituramos con la batidora. Colocamos otra vez la cazuela en el fuego añadiendo la nata y el queso, dejando que se caliente mientras movemos con unas varillas para que ligue la salsa y no queden grumos.
Una vez adquiera la textura cremosa deseada, la retiramos del fuego y reservamos tapada para que no forme película en la superficie.
Preparamos una olla grande y ancha con abundante agua que pondremos a calentar al fuego. Salamos el agua y ponemos un chorro de aceite de girasol para evitar que se quede pegada la pasta. Cuando rompa a hervir, introducimos los nidos y dejamos cocer según las instrucciones del paquete.
Fileteamos finos los sombreros de los champiñones, ponemos una sartén al fuego, y antes de poner el aceite, salteamos los piñones para que doren. Retiramos a un plato y reservamos.
Agregamos la cucharada de aceite y avivamos el fuego, incorporamos el fileteado de champiñón y dejamos que dore moviendo de vez en cuando la sartén. Es muy importante no poner sal al champiñón mientras se hace para que no suelte agua. Sacamos a un plato y reservamos.
Sin descuidar la cocción de la pasta, la sacamos a un escurridor, limpiamos la olla y ponemos al fuego con la pasta ya escurrida, añadimos la crema de champiñón y mezclamos despacio mientras se calienta.
Servimos en los platos procurando hacer los nidos con la pasta cocida. Decoramos con los piñones tostados, los champiñones salteados y pimienta molida. También podemos acompañar con un poco más de queso.
*** El estofado es un guiso que se puede preparar para tomar en el momento, guardar en el frigorífico o en el congelador para comerlo otro día que no tengamos tiempo de cocinar.
INGREDIENTES:

- 1kg de ternera especial para estofar
- 1 cebolla grande
- 2 pimientos verdes medianos
- 1/2 pimiento rojo grande
- 2 zanahorias
- 2 tomates secos canarios
- 2 dientes de ajo
- 1 rama de perejil
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera dulce
- 3 pellizcos de preparado para barbacoa
- 1/2 vaso de vino blanco para guisar
- Sal y pimienta
- 4 o 5 cucharadas de aceite de oliva
- 1l de agua
ELABORACIÓN:
Cuando compremos la carne, le pedimos al carnicero que nos dé "corbata" de ternera u otra pieza similar para estofar. Él siempre nos dará las piezas más adecuadas para cada tipo de guiso.
Limpiamos y lavamos las verduras, las picamos en la picadora eléctrica. Preparamos una olla a presión con el aceite, que puede ser de freír en otra ocasión y que para este tipo de guisos nos sirve, ponemos al fuego medio y cuando lo tengamos caliente, vertemos las verduras para que se hagan despacio con una pizca de sal.
Mientras se cocinan las verduras, picamos los tomates secos con ayuda de unas tijeras de cocina y los metemos en una jarra con agua en el microondas durante 2 minutos a media potencia.
Sacamos la jarra del microondas y trituramos los tomates con la batidora. Reservamos manteniendo caliente.
Salpimentamos la carne y agregamos a las verduras ya blandas. Removemos bien para que se mezclen los ingredientes avivando el fuego.
Pelamos los ajos y junto con las hojas del perejil los majamos en el mortero. Cuando tengamos la carne rehogada le añadimos el majado y seguimos mezclando.
Espolvoreamos la mezcla de preparado de barbacoa y la cucharadita de pimentón removiendo para que se impregne en la carne.
Añadimos el vino blanco y dejamos que reduzca un poco para después incorporar el triturado de tomate y el agua restante hasta hacer el litro.
Comprobamos el punto de sal y añadimos si fuese necesario. Tapamos la olla dejando hervir no más de 30 minutos desde que empiece a sonar bajando el fuego al mínimo.
Transcurrido éste tiempo, apagamos el fuego y retiramos la olla del calor, dejando que repose mientras se enfría antes de abrir.
Si vemos que nos ha quedado muy líquido, ponemos la olla al fuego fuerte y destapada para que reduzca. Pero si por el contrario, nos ha quedado demasiado espeso, le añadimos un poco de agua y calentamos mientras removemos para que mezcle y aligere la textura de la salsa.
Esta carne la podemos acompañar de arroz blanco o con patatas fritas, pero sobre todo, que no se os olvide el pan.
***
Lo bueno de este plato es, que te permite tenerlo hecho de otro momento e improvisar una cena o un aperitivo con los amigos.
INGREDIENTES:
- 1kg de salmón fresco
- 1/2kg de sal normal
- 1/2kg de azúcar blanca
- Eneldo
- Pimienta
- Aceite de oliva
ELABORACIÓN:
Cuando compremos el salmón, le pediremos al pescadero que nos dé la pieza que va desde la parte central cerrada hacia la cola y que lo limpie de espinas y zonas grasas pero que le deje la piel.
Ya en casa, le quitamos las espinas que le puedan quedar con ayuda de unas pinzas que tendremos de uso exclusivo para la cocina. Lavamos y secamos bien la pieza de salmón y reservamos.
En un bol mezclamos bien la sal y el azúcar con ayuda de una cuchara. Es muy importante este paso, porque si no están bien mezclados, nos quedaría el salmón con sabores dulces o salados por partes y lo que pretendemos es que nos queden los sabores unificados.
Preparamos un recipiente que se pueda tapar lo suficientemente grande y profundo para que nos entre la pieza de salmón y se pueda cubrir.
Ponemos en el recipiente una base de mezcla no muy gruesa.
Sobre ésta base colocamos el salmón con la piel hacia abajo y le ponemos un poco de pimienta molida sobre la carne.
Después lo cubrimos con una buena capa de eneldo, que puede ser fresco o seco.
Por último tapamos el lomo con el resto de la mezcla procurando que no quede nada de carne a la vista.
Cerramos bien el recipiente y guardamos en el frigorífico durante 48 horas.
Transcurrido éste tiempo, lo sacamos del frigorífico y podremos comprobar que la mezcla se ha quedado con parte de líquido. Esto es la grasa que ha soltado durante el marinado y la carne del salmón ha quedado más seca y con un tono más oscuro.
Limpiamos la pieza de salmón pasándola ligeramente bajo el grifo con agua fría y secamos con papel de cocina.
Partimos el lomo en dos partes siguiendo el corte de las espinas y los forramos con papel film transparente apto para congelación. Guardamos los dos trozos en el congelador mínimo una semana para evitar el anisaquis.
Cuando decidamos consumirlo, no tendremos más que sacarlo del congelador unas horas ántes, filetearlo lo más fino posible y ...
...decorar un plato con un poco de proporcionalidad. Regamos los filetes con un chorro de aceite de oliva y listo para poner en unas buenas tostadas de pan.