*** Cuando nos sale un melón bueno se come en un momento, pero cuando no está en su punto de sabor o se ha pasado un poco y vemos que nadie lo quiere, tenemos que ser prácticos y transformarlo en un producto que va a ser consumido de forma diferente. Como por ejemplo una exquisita mermelada con la que podremos untar la tostada del desayuno o rellenar algún hojaldre...
INGREDIENTES:
- 500g de melón ya limpio de piel y semillas
- 170g de azúcar
- 1 limón
ELABORACIÓN:
Como podéis ver, la proporción de azúcar es muy inferior a la tasa que normalmente se pone para hacer una mermelada, pero yo siempre rebajo mucho esta tasa porque me gustan las mermeladas con sabor a fruta y no a azúcar. También hay que tener en cuenta el punto de maduración, ya que una fruta muy madura es mucho más dulce que otra más entera.

Cortamos el melón en rajas gordas y las limpiamos de piel y semillas hasta que tengamos todo el melón limpio.

Procedemos a cortar a su vez esas rajas en trozos más pequeños que iremos dejando en un bol.

Encendemos el fuego y ponemos en la olla todo el azúcar junto con dos cucharadas de zumo de limón.

Dejamos que se tueste muy lentamente y removiendo de vez en cuando para que se haga por igual.


En esta receta he caramelizado el azúcar para dar un toque de sabor diferente a la mermelada.



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