miércoles, 9 de abril de 2014

Ensalada de cogollos con ajos fritos


   *** Esta ensalada de cogollos para acompañar el plato de pasta de la receta anterior es muy buena elección, ya que aporta el resto de nutrientes para que el menú de ese día esté completo. 

   INGREDIENTES:

 - 2 o 3 cogollos de lechuga
 - 1 mono de bonito en aceite
 - 1/2 pimiento asado
 - 1 diente de ajo
 - Sal en escamas
 - Aceite de oliva virgen

   ELABORACIÓN:


   Limpiamos los cogollos retirando las hojas externas que estén feas, los metemos en agua que los cubra y dejamos que se refresquen dentro del frigorífico durante 1 hora. Pasado ese tiempo, los quitamos del agua, escurrimos bien y partimos en cuatro cada cogollo.

   Los colocamos contrapeados en una fuente rectangular y les ponemos trozos de bonito por encima.


   Después hacemos tiras de pimiento y las repartimos sobre los cuartos de cogollo.


   Pelamos el ajo, lo fileteamos y freímos en aceite caliente procurando que no se queme y nos quede de un tono dorado.

   Colocamos los filetes de ajo sobre los cogollos y aliñamos con juna pizca de sal en escamas y un buen chorro de aceite de oliva virgen.

   Esta ensalada es muy jugosa y ligera, por lo que se puede poner tanto de aperitivo como de primer plato.

martes, 8 de abril de 2014

Lazos de pasta con crema y nueces


   *** Hoy en día nos podemos encontrar en el mercado con muchos tipos de pasta y de formas muy atractivas que hacen a esos platos diferentes cada vez que los tomamos.

   INGREDIENTES:

 - 300g de lazos de pasta al huevo
 - 200ml de leche entera
 - 4 cucharadas de queso en polvo
 - 5 o 6 nueces
 - 50g de queso azul
 - Agua
 - Sal
 - Aceite de girasol
 - Perejil fresco
 - Queso tierno para rallar

   ELABORACIÓN:

   Cuando compremos los lazos de pasta podemos optar por aquellos que contengan huevo o que sean de colores, o incluso que sean negros porque contengan tinta de calamar. 

   Partimos las nueces, las limpiamos de las partes leñosas y las reservamos.


   De la cuña de queso azul, partimos unos 50g y lo troceamos en dados pequeños.

   Ponemos una olla con abundante agua al fuego fuerte. Añadimos dos cucharaditas de sal y un chorro de aceite de girasol. Cuando comience a hervir, incorporamos la pasta y removemos con ayuda de una cuchara de madera para que se suelte. Dejamos cocer durante el tiempo que nos especifica el paquete.

   Mientras se cuece la pasta, ponemos una cazuela ancha al fuego medio con la leche y el queso en polvo. Removemos con un tenedor de madera hasta que nos quede una crema ligera.

   Escurrimos los lazos para quitarles el agua de la cocción y los pasamos a la cazuela donde tenemos la crema. Mezclamos suavemente hasta que toda la pasta esté bañada en la crema y retiramos del fuego.

   Servimos en una fuente o en platos individuales con trozos de queso azul, las nueces un poco partidas, perejil fresco picado y algo de queso tierno recién rallado por encima.
   
   Os recomiendo que elaboréis este plato con pasta negra y notaréis la diferencia tanto visual como gustativa.

 

viernes, 4 de abril de 2014

Albóndigas de ternera guisadas


   *** Hay guisos que te trasportan a tu infancia y juventud en casa de tus padres. Te llenan de recuerdos agradables y hacen que trasmitas esas sensaciones a los tuyos. Por eso tenemos que recuperar todas aquellas recetas de nuestros mayores y seguir elaborándolas en casa para los nuestros.

   INGREDIENTES:

 - 1/2k de ternera picada
 - 1 cebolleta mediana
 - 2 zanahorias pequeñas
 - 30g de guisantes congelados
 - 1 patata mediana
 - 2 dientes de ajo
 - 4 ramas de perejil
 - 20g de miga de pan duro
 - 1 huevo fresco
 - 2 cucharadas de leche fresca
 - 3/4l de agua
 - 50ml de aceite de oliva
 - Sal
 - Harina para el rebozado

   ELABORACIÓN:

  Cuando compremos la carne, le pedimos al carnicero que nos escoja una pieza jugosa y que la pase dos veces. De esta forma nos aseguramos que las albóndigas queden tiernas.

   Con el pan que nos ha quedado duro de otro día, le quitamos la corteza y picamos la miga que pondremos en un bol con el huevo batido y la leche para que se reblandezca. Con la ayuda del tenedor lo machacamos hasta obtener una masa ligera.

   Limpiamos, picamos la cebolleta y la ponemos en una cazuela mediana con dos cucharadas de aceite caliente para que se poche despacio junto con una pizca de sal y tapada. Removemos de vez en cuando para evitar que se queme.

   Sacamos los guisantes del congelador y los dejamos a temperatura ambiente para que se descongelen.

   Pelamos las zanahorias, las lavamos y las troceamos lo más pequeño que podamos. Reservamos.


   Pelamos la patata, la cortamos en dados pequeños y los reservamos en un bol con agua para evitar que se ennegrezca.

   Limpiamos los ajos, los picamos y junto con las hojas del perejil y unos granos de sal, lo majamos en el mortero.

   Pasamos la carne picada al bol donde tenemos la miga de pan y le agregamos la mitad de la cebolleta ya pochada, la mitad del majado del mortero y un poco de sal.

   Lo mezclamos todo bien con el tenedor hasta que que queden completamente incorporados todos los ingredientes y reservamos.

   Añadimos la zanahoria a la cazuela donde tenemos la otra mitad de la cebolleta y dejamos que se cocine despacio tapada.

   Si queréis un consejo, podemos adelantar el tiempo de cocción de la zanahoria si la pasmos por el microondas durante 1 minuto a máxima potencia.


   Cuando tengamos la zanahoria a medio cocinar, incorporamos la otra mitad del majado y los guisantes, mezclamos y volvemos a tapar la cazuela dejando que cueza un par de minutos.

   Ponemos a las verduras una punta de harina, removemos y añadimos el agua que ya habremos calentado en el microondas para que rompa a hervir lo antes posible. Salamos ligeramente y subimos la fuerza del fuego.


   Cuando tengamos el caldo en ebullición, escurrimos los dados de patata y los incorporamos a la cazuela. Removemos un poco y dejamos que cueza a fuego suave durante 10 minutos.

   Mientras tanto, pasamos porciones de carne por harina formando bolas de un tamaño no muy grande.

   Las freímos en una sarten con el resto del aceite procurando que no esté el fuego muy fuerte para que queden doradas por fuera pero crudas por dentro.

   Una vez fritas todas las albóndigas, las pasamos ala cazuela y dejamos que cuezan durante 5 minutos para que terminen de hacerse junto con las verduras.


   Dejamos que reposen unos minutos y servimos en los platos.

    

jueves, 3 de abril de 2014

Ensalada de canónigos con caprichos de pimiento y anchoa


   *** El cocinar tiene muchos procesos y, el primero de ellos, es la visita obligada al mercado y sus puestos de productos frescos o en conserva. Darse a conocer a los tenderos y pedirles consejo, ayuda mucho a la hora de escoger lo que vamos a  elaborar en nuestra cocina. Yo descubrí el otro día unos pimientos rellenos con un sabor muy particular y pensé que podrían quedar bien en una ensalada.

   INGREDIENTES:


 - 30g de canónigos
 - 5 rodajas de rulo de cabra
 - 5 mini-pimientos rellenos
 - 4 anchoas
 - 10g de pistachos
 - Sal en escamas
 - Aceite de oliva virgen

   ELABORACIÓN:

   Lavamos  en agua fría los canónigos, los escurrimos bien y los colocamos en el centro de la fuente donde pensemos presentar la ensalada.


   Cortamos 5 rodajas finas de rulo de cabra, las ponemos una en el centro sobre los canónigos y las otras cuatros formando esquinas.

   Sobre cada rulo de queso colocamos un mini-pimiento confitado relleno que hemos comprado en la tienda de variantes.


   En los espacios que nos quedan libres, ponemos unos filetes de anchoa.

   Pelamos unos pistachos y los apretamos entre las manos para que se rompan un poco. Los esparcimos sobre la ensalada.

   Espolvoreamos con una pizca de sal en escamas y regamos ligeramente con un buen aceite de oliva virgen.

   No he puesto vinagre a esta ensalada porque los pimientos al ser confitados tienen un punto agridulce, pero se le puede añadir un balsámico de Pedro Ximénez.

miércoles, 2 de abril de 2014

Dados de pollo condimentado a la plancha


   *** Hay muchas personas que, por motivos de salud, tienen que reducir la sal en su alimentación. Una forma de realzar el sabor de los alimentos es con especias, y si nos acostumbramos a sustituir la sal por otros condimentos antes de que nos lo prescriba el médico, estaremos ganando en salud.

   INGREDIENTES:


 - 2 pechugas de pollo enteras
 - 1/2 cucharadita de hierbas provenzales
 - 1/2 cucharadita de orégano
 - 1/2 cucharadita de ajimolí
 - 1/2 cucharadita de curry
 - 2 cucharadas de aceite de oliva

   ELABORACIÓN:

   Limpiamos las pechugas de grasa y la cortamos en trozos lo más iguales posible.

   Metemos los trozos de pollo en una fuente que se pueda tapar y procedemos a su aliño con las especias ya mezcladas que repartiremos por todos los trozos ayudándonos con las manos.

   Cuando tengamos bien condimentado el pollo, lo regamos con el aceite y volvemos a remover con las manos. Lo tapamos y guardamos en el frigorífico mínimo 1 hora para que repose mientras macera.

   Ponemos una sarten o plancha al fuego medio-fuerte y cuando esté caliente vamos haciendo los dados de pollo dándoles la vuelta de vez en cuando para evitar que se quemen y se hagan bien por dentro.

   Podemos acompañar estos dados de pollo con un poco de ensalada variada y una cucharada de puré de garbanzos con rodajas de rábanos del que hicimos ayer. 

   Con muy poco hemos conseguido un plato combinado equilibrado, ligero y sobre todo muy sano.


martes, 1 de abril de 2014

Puré de garbanzos con especias y flor de rabanitos


   *** El puré de garbanzos con especias se puede tomar tanto como acompañamiento de carnes o como picoteo en una comida informal. 

   INGREDIENTES:


 - 200g de garbanzos cocidos
 - 10g de piñones
 - 1 cucharadita de moka de pimentón dulce
 - 1 cucharadita de chimichurri picante
 - 1/2 limón
 - 2 cucharadas de aceite de oliva
 - Sal
 - Agua fría
 - 3 o 4 rabanitos

   ELABORACIÓN:

   Para este puré podemos utilizar garbanzos de bote ya cocidos. Los pasamos por el chorro del agua fría para eliminar el caldo de la conserva.


   Pasamos los garbanzos a un vaso de batidora junto con los piñones una pizca de sal y el zumo de medio limón.

   Batimos con ayuda de la batidora eléctrica y le vamos añadiendo cucharadas de agua fría hasta que la consistencia sea la adecuada.

   Mezclamos el pimentón con un poco de agua y lo incorporamos al puré, que seguiremos batiendo hasta que quede completamente incorporado.

   Seguidamente, iremos agregando la mezcla de chimichurri poco a poco mientras batimos y probando el punto que más nos guste tanto de picante como de sabor.

   Por ultimo añadimos el aceite que le aporta suavidad a la textura del puré. Lo guardamos en un tarro bien cerrado y metemos en el frigorífico para que se refresque.


   Lavamos 3 o 4 rabanitos, les cortamos la parte de la raíz y de las hojas y los cortamos en rodajas muy finas.

   Para presentar el plato, podemos colocar a un lado de la fuente las rodajas formando círculos en reducción para que parezca una flor.

   A su lado ponemos otra fuente más pequeña con el puré de garbanzos y algunas rodajas incrustadas en él.

   Es sorprendente lo bien que combina el crujiente y picante del rábano con la textura y sabor del puré. Os invito a que lo probéis.