*** El pulpo cocinado a la gallega es una delicia, y si lo acompañamos de patatas gallegas, entonces obtendremos el doble de placer al degustarlo.

INGREDIENTES:
- 1 pulpo de 2kg
- 4 patatas gallegas
- 2 o 3 hojas de laurel
- 2 o 3 dientes de ajo
- Agua en abundancia
- Sal gorda
- Pimentón de la Vera dulce o picante
- Aceite de oliva virgen extra
ELABORACIÓN:

Hay que tener en cuenta que después de la cocción se quedan en la mitad de su peso.
Una vez en casa, lo metemos al congelador enpaquetado dentro de una bolsa especial para congelados.
El motivo de congelar el pulpo es porque de ésta forma conseguimos que se rompan las fibras de los tentáculos y nos quede más tierno después de la cocción.

Una vez descongelado, ponemos una olla grande y con bastante fondo cubierta de agua 1/3 de su capacidad. Añadimos las hojas de laurel y los dientes de ajo, dejamos que se caliente al fuego fuerte.
Mientras tanto, lavamos bien el pulpo con abundante agua corriente y revisamos que no tenga restos de tripa en la parte interna de la cabeza.

En el proceso de asustado, veremos que la parte final de los tentáculos se rizan. Esto facilita que se quede recogido y sea más fácil su manejo dentro de la olla.

Es muy importánte mantener la fuerza del fuego al máximo y no taparlo, porque si lo hacemos, corremos el riesgo de que haga mucha espuma y se salga el agua.
Para un pulpo de 2kg se suele tardar 1 hora aproximadamente en cocer, pero no todos los pulpos tardan lo mismo, por lo que os recomiendo que de vez en cuando les deis la vuelta para que cueza por igual y pinchar con una aguja larga en la parte más gruesa de los tentáculos.

Cuando la aguja entre con facilidad, podemos retirarlo del fuego.
Mientras se cuece el pulpo, pelamos y lavamos las patatas, las partimos en trozos medianos y ponemos a cocer en una olla con agua que las cubra y un poco de sal.





Servimos inmediatamente para tomarlo caliente y si podemos degustarlo con una copa de albariño bien frío el éxito estará asegurado.
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