martes, 29 de octubre de 2013

Bartolillos con crema


*** Este es un dulce que tiene cierta dificultad, pero con un poco de maña y paciencia seguro que os quedara perfecto.

   Yo aconsejo que cuando queramos elaborar un postre nuevo para servir a unos invitados, lo mejor es practicar primero con pequeñas cantidades unos días antes para rectificar o mejorar técnicas y presentaciones. De ésta forma nos aseguramos que el resultado quede perfecto.

   INGREDIENTES:

   Para la masa

 - 150gr de harina fina y algo mas
 - 1 huevo fresco
 - 4 cucharadas de leche entera fresca
 - 3 cucharadas de azúcar glas
 - 50gr de mantequilla
 - 1 pizca de sal

   Para la crema

 - 2 vasos de leche entera fresca 
 - 2 huevos frescos
 - 3 cucharadas de azúcar
 - 2 cucharadas de harina de maíz
 - 1 cucharadita de esencia de vainilla

   Para el almíbar 

 - 1 vaso de agua
 - 2 trozos de corteza de naranja
 - 2 cucharadas de azúcar

   ELABORACIÓN:

   En un bol grande ponemos la harina con la sal y el azúcar, la removemos con las varillas de batir para mezclar un poco y romper los posibles grumos que pueda tener.

   Seguidamente incorporamos el huevo, la leche y la mantequilla ablandada en punto crema.

   Amasamos con la mano y notaremos que la masa se queda pegada aun cuando ya esté completamente mezclada.

    Esto indica que necesita un poco más de harina, por lo que iremos añadiendo poco a poco según mezclamos hasta obtener una masa de textura suave y elástica. La forramos con film transparente y dejamos que repose durante 1 o 2 horas en el frigorífico.


   Mientras reposa la masa elaboramos la crema poniendo un cazo al fuego mínimo con la leche para que se caliente.

   En un cuenco grande batimos los huevos, les agregamos el azúcar, la harina de maíz y la cucharadita de vainilla.

   Lo mezclamos con ayuda de una batidora eléctrica para que no queden grumos de harina.

   Vertemos el contenido del cuenco en la leche y removemos con unas varillas haciendo la figura del 8 constantemente hasta obtener una crema densa y espesa. 

   Dejamos que se enfríe colocando una tapadera con aberturas para que elimine el vapor y no haga corteza en la superficie.

   Cuando esté fía la podemos pasar a una bolsa especial para congelados y guardarla en el frigorífico.

   Forramos la encimera con papel film y colocamos una bola de masa no muy grande sobre éste. Cubrimos con otra lámina de film transparente y estiramos con un rodillo procurando que quede una forma redonda y fina.

   Marcamos con un molde la masa para dejar un circulo perfecto.

   Destapamos la masa y retiramos la parte sobrante ayudándonos de un cuchillo.

   Untamos un molde de forma cónica con un poco de aceite y enrollamos la masa cortada procurando que no sobresalga por la parte superior.

   Colocamos los moldes forrados sobre una bandeja forrada de papel vegetal que tendremos dentro del frigorífico para que la masa se mantenga dura.

   Cuando terminemos de forrar moldes podemos calentar una sartén con abundante aceite y freír los conos de masa con el molde. La masa al crecer, termina por expulsar el molde que sacaremos de dentro del cono y dejamos que se termine de freír por el interior.

   Dejamos que suelten el resto de aceite sobre papel de cocina y cuando estén fríos los podemos guardar en una caja y reservar.

   Para dar brillo y dulzor a los Bartolillos, se puede elaborar un almíbar con agua, cáscara de naranja y azúcar. Dejamos que cueza todo junto hasta que pierda líquido y se quede una melaza.

   Cuando esté frío, pincelamos los Bartolillos por el exterior con el almíbar de naranja.

   Los colocamos dentro de un vaso y rellenamos con la crema que tenemos en el frigorífico practicando un pequeño corte en una esquina de la bolsa.

   Servimos los Bartolillos colocados en un cuenco o vaso vistoso. 
   



lunes, 28 de octubre de 2013

Ternera guisada con patatas


*** Ya nos va apeteciendo tomar platos de cuchara calientes que nos repongan en estos días más frescos del otoño.

   INGREDIENTES:

 - 1kg de ternera para guisar
 - 1/2 cebolla
 - 1 zanahoria
 - 1/2 pimiento rojo
 - 1 pimiento verde
 - 2 dientes de ajo
 - 2 ramas de perejil
 - 2 hojas de laurel
 - 4 patatas gordas
 - 2 cucharadas de aceite de oliva
 - 1 cucharadita de pimentón de la Vera dulce
 - Sal y pimienta molida
 - Agua 

   ELABORACIÓN:

   Cuando compremos la carne, le pedimos al carnicero que nos seleccione una pieza especial para guisar y la haga trozos no muy pequeños porque en la cocción pierde mucho tamaño.

   Colocamos una olla que pueda cerrar a presión, encendemos el fuego al mínimo y ponemos el aceite para que caliente mientras limpiamos la cebolla y troceamos. Cuando alcance temperatura incorporamos la cebolla con una pizca de sal y dejamos que se haga despacio.

   Pelamos la zanahoria y la lavamos. Picamos en trozos lo más pequeños posible y la añadimos a la olla. Removemos un poco y tapamos un poco para que no pierda jugo.

   Lavamos los pimientos y troceamos primero el rojo para incorporarlo antes que el verde a la olla. Después picamos el verde y lo añadimos junto con los demás ingredientes. Mezclamos con ayuda de una cuchara de madera y dejamos que se pochen manteniendo tapada la olla.
 
   Limpiamos los ajos y majamos en el mortero junto con las hojas del perejil y una pizca de sal. Reservamos.

   Cuando tengamos las verduras blandas, subimos la fuerza del fuego y metemos la carne salpimentada. Rehogamos moviendo de vez en cuando y cuando empiece a  cambiar el color de la carne añadimos el majado y las hojas de laurel. Removemos para que se mezcle todo bien.

   Para adelantar tiempos, podemos tener una jarrita de agua caliente del microondas y ponérsela a la carne inmediatamente después de añadir el pimentón procurando que quede toda la carne cubierta. De ésta forma no pierde temperatura la olla. Cerramos con su tapa de presión y dejamos que cueza 45 minutos bajando la fuerza del fuego en cuanto comience a sonar.

   Mientras se hace la carne, pelamos las patatas, lavamos y troceamos no muy pequeñas. Las dejamos dentro de un bol cubiertas de agua fría para evitar que se oxiden.

   Transcurrido el tiempo de cocción de la olla, apagamos el fuego y dejamos que repose mientras pierde presión. No podemos abrir la olla hasta que no ha perdido toda la presión porque es muy peligroso, nos podría saltar y quemarnos.

   En éste punto, podemos guardar la carne para otro día y así nos evitamos el tiempo de su elaboración, o podemos añadir las patatas escurridas.

   Como durante la cocción nos reduce el líquido de la olla, añadimos agua caliente hasta cubrir las patatas y rectificamos el punto de sal.

   Dejamos que cuezan las patatas a fuego medio con una tapa que permita salir el vapor. Lo normal es que tarde entren 15 y 20 minutos en cocerse.

   Para que la patata ligue el caldo del guiso, las movemos de vez en cuando con la cuchara de madera.

   Dejamos que repose 5 minutos en la olla antes de servir en los platos.




viernes, 25 de octubre de 2013

Codornices escabechadas con ensalada


*** Tener amigos que te cuentan sus recetas es todo un lujo, y lo bueno de ello es que  mantenemos la cultura culinaria de nuestras familias viva, pasando de padres a hijos y de hijos a nietos. Esto es un tesoro que no podemos perder porque forma parte de nuestra identidad.

   INGREDIENTES:

 - 8 codornices frescas
 - 1 vaso de aceite de oliva
 - 1 vaso de vino blanco ( jerez )
 - 1 vaso de vinagre de vino blanco
 - 2 dientes de ajo por cada codorniz 
 - 1 hoja de laurel por cada codorniz
 - 10 granos de pimienta negra
 - 5 granos de pimienta blanca
 - 1 clavo
 - Sal
 - Lechugas variadas
 - Granada
 - Aceite de oliva virgen

   ELABORACIÓN:

   Por lo general, las codornices vienen bastante limpias, pero tendremos que repasarlas para quitar alguna plumilla que puedan quedarles y vaciarlas por dentro si fuese necesario. Después las lavamos y escurrimos.

   Metemos las codornices ya limpias en una cazuela grande y ancha procurando que queden todas tocando el fondo.

   Incorporamos las medidas de vino blanco, vinagre y aceite.

   Añadimos los aderezos de laurel, ajos, pimientas, clavo y sal con generosidad.

   Encendemos el fuego medio-fuerte y dejamos que rompa a hervir. Tapamos la cazuela y bajamos la intensidad al mínimo para que cuezan durante 1 hora.

   De vez en cuando movemos la cazuela para que ligue el escabeche y si no cubre en su totalidad las codornices, les podemos dar la vuelta a mitad de cocción para que se hagan por igual.

   Transcurrido el tiempo de cocción, apagamos el fuego y dejamos que se enfríen dentro de la cazuela sin destapar.

   Una vez frías se pasan a un recipiente que se pueda tapar y guardamos en el frigorífico en la parte menos fría. 

   El escabeche es una forma de conserva, por lo que nos pueden durar perfectamente un mes, pero dudo que duren tanto tiempo sabiendo que las tenemos hechas.

   Para elaborar una ensalada con codorniz escabechada, sólo tenemos que preparar un fondo con lechugas variadas como escarola, brotes de espinacas, canónigos, rúcula...


   unos granos de granada que limpiaremos partiendo la granada como cuando partimos una naranja para zumo y dando golpes en la cáscara con un cucharón o tenedor de madera. Salen solos y no se tarda nada.

   Aliñamos con un poco de sal y aceite. Después colocamos las pechugas de la codorniz y los muslos. Rociamos con un poco del escabeche y servimos los platos.

   Os aseguro que es todo un placer degustar ésta ensalada.


 

jueves, 24 de octubre de 2013

Escalivada


*** Una buena escalivada nos puede solucionar unos cuantos platos. Sobre todo cuando se nos queda alguien a comer de forma inesperada y tenemos que improvisar algún primer plato o una ensalada.
 
   INGREDIENTES:

 - 1 berenjena grande
 - 4 pimientos rojos pequeños
 - 1 tomate maduro 
 - 1 diente de ajo pequeño
 - Lomos de bonito en aceite
 - Filetes de anchoas en aceite
 - Sal en escamas
 - Aceite de oliva virgen

   ELABORACIÓN:

   Cuando compremos la berenjena nos fijamos en que esté durita, su tallo verde y la piel lisa y brillante. Los pimientos sin golpes ni grietas, con la piel tersa y carne dura.

   ** Encendemos el horno a 180º con calor en parte baja. Rejilla a media altura.

   Lavamos los pimientos y la berenjena, los colocamos en una fuente refractaria sin secar y untados de aceite.

   Metemos al horno y dejamos que se hagan durante 45 o 60 minutos dependiendo del tamaño de los pimientos y de la berenjena. 

   En ocasiones hay que dejar la berenjena algo más de tiempo porque es mucho mayor que los pimientos.

   Cuando se enfríen un poco los pimientos, los pelamos dejando lomos limpios sin semillas y con el jugo que sueltan de su interior dentro de un thaper guardados en el frigorífico.

   La berenjena sólo tenemos que quitarle la piel que sale con mucha facilidad.

   Se puede cortar en tiras o dejarla por cuartos en otro thaper guardado en el frigorífico.

   Para elaborar un primer plato, cortamos tiras de berenjena finas y las colocamos en el centro del plato formando un pequeño nido.

   Con el pimiento hacemos tiras largas y finas que colocaremos alrededor del nido de berenjena.

   Salamos ligeramente y colocamos sobre la escalivada unos gajos de bonitos que habremos sacado del lomo que tenemos en aceite.

   Rociamos con un poco de aceite de oliva virgen y espolvoreamos unas lascas de sal.

   El contenido está riquísimo, pero no hay que dejar de lado la presentación, ya que es un plato individual.

   Para una ensalada colocamos tiras de pimiento y berenjena mezclados en una fuente bonita.

   Pelamos el tomate, le quitamos las semillas y lo pasamos por la picadora eléctrica junto con un diente de ajo pequeño y una pizca de sal. Una vez triturado, le ponemos un chorro de aceite virgen y mezclamos.

   Repartimos el tomate por encima de la escalivada, movemos ligeramente y...

colocamos unos filetes de anchoa enteros o troceados. Regamos con un poco de aceite de oliva virgen y servimos.