sábado, 28 de mayo de 2016

Ensalada de tomate rosa con filetes de bonito en aceite


   *** Ya estamos en la temporada de los tomates y hay que aprovechar para comprarlos en su mejor momento de maduración y precio. No hay nada como pasar por la frutería y seleccionar aquellos tomates que veamos más óptimos para la elaboración de nuestros platos. 

   Para esta ensalada he puesto un tomate rosa, pero podemos optar por cualquier variedad de tomate que sea carnoso y sabroso.

   INGREDIENTES:

 - 1 tomate rosa
 - 2 filetes de bonito en aceite
 - 2 pimientos del piquillo en conserva 
 - 20 o 30 pistachos
 - 4 o 5 hojas de albahaca fresca
 - 5 cucharaditas de tomate caramelizado
 - 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
 - 1 cucharada de balsámico de manzana
 - Sal en escamas

   ELABORACIÓN:

   Para adelantar trabajo, podemos tener los pistachos ya limpios de cascara guardados en un tarro y de ésta forma los podremos utilizar en cualquier momento.

   Troceamos los pistachos con ayuda de una pala corta tartas y presionando con la palma de la mano para que se aplasten y se rompan.

   Seleccionamos unas hojas de albahaca de nuestra maceta, las lavamos y secamos un poco. Picamos muy fino e introducimos en un tarro de cristal.

   Añadimos los pistachos, el vinagre, el aceite y 1 cucharadita de tomate caramelizado. Batimos con un tenedor para ligar los ingredientes y reservamos esta vinagreta.

   Lavamos el tomate, lo limpiamos de tallo y zonas agrietadas de la piel y lo cortamos por la mitad. Asentamos medio tomate sobre la tabla de cortar y vamos practicando cortes de medio centímetro como mucho.

   Cuando tengamos cortado todo el tomate, lo volvemos a dividir en dos mitades. Esta vez haremos el corte desde la parte del tallo hacia abajo. Colocamos estos cortes de tomate en la fuente y realizamos el mismo proceso de corte para la otra mitad del tomate.

   Si la fuente es rectangular, se pueden colocar las lonchas de tomate formando un óvalo para dejar espacio en el centro.

   Sacamos dos filetes de bonito del tarro de la conserva y los cortamos en tiras.

   Colocamos el bonito en el interior de la fuente rellenando el hueco que deja el tomate.

   Practicamos unos cortes a los pimientos para hacerlos tiras finas y los ponemos por encima del bonito.

   Repartimos las cuatro cucharaditas de tomate caramelizado sobre los pimientos y sazonamos con la sal en escamas.

   Volvemos a batir un poco la vinagreta y aliñamos con ella la ensalada.

   Ya solo queda servirla y dejar que nuestro paladar trabaje.






viernes, 13 de mayo de 2016

Aprender a elaborar un menú degustación


   *** Me gusta enseñar a otros lo que sé hacer en la cocina y lo demuestro en cada una de las recetas que hay en el blog. Doy consejos e intento que las explicaciones sean de lo más sencillas para que todos podáis entender los pasos a seguir a la hora de elaborar las recetas. De igual forma, me gusta tener gente en casa y hacer demostraciones prácticas de mi forma de cocinar, contar los tucos y resolver esas dudas que aparecen en el proceso de la elaboración.

   El otro día pasaron por casa unos amigos a los que enseñé a elaborar un menú degustación.

   Comenzamos por cocinar unas rosas de hojaldre con manzana. Y creo que fue el momento en que mejor se lo pasaron, pues para ellos suponía tener que coordinar unos movimientos con las manos para enrollar el hojaldre con los gajos de la manzana y que ésta no se saliese.




   Al final todos lo consiguieron y quedaron muy bien, dando la importancia que se merece a la presentación, pues no hay que descuidar ni un solo detalle.



   Como entrante, les enseñé a preparar un salmorejo de remolacha y fresas del que se sorprendieron primero por el color tan llamativo, pero después por el sabor tan diferente y que nunca habían experimentado en su paladar.


   El concepto de " ensalada " desde ese día les ha cambiado, pues no siempre una ensalada tiene que contener lechuga y tomate. La ensalada que montamos contenía naranja, aguacate, rabanitos, queso rulo de cabra, jamón de pato, pistachos y un aliño con balsámico de frambuesa.



   Como podéis ver, otro plato que seduce los sentidos de la vista y el paladar.




   Para plato principal, aprendimos a limpiar un solomillo y a cortarlo.



    Después lo pasamos a la plancha y nos montamos unas tostas con queso de cabra, solomillo y mermelada de pimiento que nos dejaron muy satisfechos.

   La degustación fue todo un éxito y creo que lo más importante fue el momento de comunicación y conocimientos que aportábamos cada uno de nosotros, el tiempo que pasamos juntos descubriendo que en la cocina no hay límites para la creatividad y que si no probamos a meternos en ella y experimentar, jamás nos saldrán las cosas como nosotros queremos.





   Un saludo desde aquí para Lucia, Antonio, Laura y Luis.

   Espero repetir la experiencia.

  



domingo, 1 de mayo de 2016

Ensalada original


   *** Convertir una ensalada en un bocado perfecto es tan fácil como divertido, y aprovechando que estamos en primavera, podemos dar rienda suelta a nuestra imaginación creando platos que nos atraigan tanto a la vista, que nos sea imposible resistirnos a comerlos.

   INGREDIENTES:

 - Albahaca fresca
 - Queso rulo de cabra
 - Tomate Cherry
 - Aceituna negra sin hueso
 - Sal en escamas
 - Aceite de oliva virgen
 - Balsámico de frambuesa

   ELABORACIÓN:

   Si tenemos la albahaca en maceta, nos aseguramos que está completamente tersa la hoja. 

   Escogemos las hojas más grandes y de igual tamaño, las pasamos por agua fresca y secamos con papel de cocina. Las alineamos en una fuente rectangular y reservamos.

   Cortamos el queso en rodajas finas, aunque se puede elegir otro tipo de queso como mozzarella, manchego tierno, etc. En cuyo caso, habrá que hacer la forma circular con un molde.

   Colocamos una rodaja de queso sobre cada una de las hojas de albahaca.

   Lavamos los tomates, los seccionamos por la mitad y cada mitad en otra mitad.

   Ponemos dos cuartos de tomate sobre cada una de las lonchas de queso procurando que quede una pequeña abertura en la parte posterior.

   Cortamos las aceitunas en cuatro y ponemos un cuarto cubriendo la parte delantera del tomate.

   Con los trozos de aceituna sobrante, hacemos una masa aplastando con una cuchara.

   Repartimos unas pequeñas cantidades de esta masa sobre los tomates para simular los lunares de las mariquitas.

   Espolvoreamos con un poco de sal en escamas, un hilo de aceite de oliva y unas gotas de balsámico de frambuesa sobre la fuente.

   Para que el bocado quede perfecto, hay que arrastrar la hoja de albahaca por el aceite y la frambuesa, de ésta forma se impregna de esos aromas y nos queda aliñada la ensalada.  

   Os puedo asegurar que es un bocado perfecto.