sábado, 2 de noviembre de 2013

Pastel de hojaldre con manzana y nueces


*** Aquí tenéis un pastel de lo más fácil de elaborar y con el que podéis quedar muy bien en cualquier momento, tanto en casa con la familia, como llevándolo a una fiesta con amigos.

   INGREDIENTES:

 - 2 láminas de hojaldre frescas
 - 3 o 4 manzanas golden
 - 2 cucharadas colmadas de pasas
 - 12 mitades de nueces
 - 1/2 vaso de jugo de cocción de manzana
 - 1 cucharadita de harina de maíz
 - Azúcar blanca y canela molida

   ELABORACIÓN:

   ** Encender el horno a 200º posición aire forzado o en su defecto calor en parte baja para terminar con calor arriba y abajo.

   Si no tenemos jugo de cocer manzanas, podemos hacer un almíbar con 1 vaso de agua, 2 cucharadas de azúcar, cáscara de limón y palo de canela. 

   Damos un hervor a las pasas en el almíbar para hidratarlas. Las retiramos del jugo a un vaso y reservamos.

   En el mismo cazo diluimos la harina de maíz ayudándonos con unas varillas mientras mantenemos el fuego al mínimo. Cuando espese el jugo podemos retirarlo del calor y reservar.

   Sacamos del frigorífico una lámina de masa, la estiramos un poco sobre su mismo papel vegetal y espolvoreamos sobre ella azúcar y canela.

   Pasamos la masa con su papel a una bandeja de horno.

   Pelamos las manzanas y cortamos cada cuarto en dos, las colocamos sobre la masa rellenando toda la superficie. Repartimos las pasas que tenemos reservadas en el vaso y regamos todo con la crema que tenemos en el cazo.

   Sacamos la segunda lámina de hojaldre del frigorífico y la estiramos igual que la primera. Cubrimos con ella las manzanas y sellamos los bordes presionando con los dedos y después con un tenedor.

   Practicamos unos cortes pequeños en la masa con la punta de un cuchillo bien afilado.

   En éste punto se puede pincelar la superficie de la masa con huevo batido para que quede brillante después de la cocción, pero a mí me gusta con aspecto rústico, por lo que no le pongo huevo.

   Colocamos las nueces sobre la masa y espolvoreamos con abundante azúcar y canela toda la superficie.

   Metemos en el horno durante 25 minutos. Transcurrido éste tiempo, pasamos el calor sólo a la parte de abajo para que la base del hojaldre quede bien cocida durante 10 minutos más y bajando la temperatura a 180º.

   Si vemos que no ha dorado por arriba, podemos dar un golpe de grill para que coja color.

   Sacamos del horno y dejamos que se enfríe a temperatura ambiente.

   Para que el hojaldre se mantenga crujiente, es conveniente no meterlo en el frigorífico ni empaquetarlo completamente cerrado, pues la humedad del relleno hace que pierda sus cualidades. Se puede tapar con un paño de cocina limpio y dejar en un sitio seco y fresco.

   Os sorprenderá lo bueno que está y lo fácil que es de preparar. 

   
 

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