viernes, 16 de agosto de 2013

" Tigres"

 *** Los "tigres" son mejillones rellenos picantes que en muchos bares ponen como aperitivo o ración. En casa gustan mucho, sobre todo a mis hijos. Por eso, el día que hago mejillones al vapor, procuro comprar suficientes para que sobren y así poder elaborar una ración de tigres otro día.

   INGREDIENTES:

 - 325gr de mejillones 
 - 1 cebolla dulce pequeña
 - 2 cucharadas de harina
 - 1 cucharadita de moka de ajimolí o cayena molida
 - 4 cucharadas de aceite de oliva
 - 1/4 de vaso de caldo de los mejillones
 - 3/4l de leche fresca
 - Sal
 - Harina para el rebozado
 - 1 huevo para el rebozado
 - Pan rallado con perejil seco para el rebozado
 - Aceite para freír

   ELABORACIÓN:

   Lo primero que tenemos que hacer con los mejillones, es cortarles las barbas de salen del interior con ayuda de unas tijeras de cocina. Después, raspar los caparazones con un cuchillo y lavar bien para que queden lo más limpios posible.

   Los colocamos en una olla grande y ancha sin agua, la tapamos y encendemos el fuego al mínimo para que cojan calor despacio y se abran. No suelen tardar más de 4 o 5 minutos.

   Para sacar 300gr de mejillones, tendremos que abrir cerca de 1kg. Todo depende de lo gordos que salgan.

   Los caparazones los guardamos limpios para rellenarlos cuando hagamos la masa. Dejamos bastantes, porque no podemos calcular cuantos nos harán falta.

   Picamos los mejillones con ayuda de unas tijeras de cocina y reservamos.

   Ponemos una sartén grande en el fuego junto con el aceite. Mientras toma temperatura, pelamos y picamos la cebolla. Sofreímos despacio con una pizca de sal y tapada para que se quede blanda y casi transparente.

   Añadimos las dos cucharadas de harina y removemos con ayuda de un tenedor de madera para que se suelte y no se apelmace con la cebolla.

   Incorporamos el caldo de los mejillones bien colado y sin dejar de remover, vamos ligándolo a la harina.

   Seguidamente, ponemos poco a poco la leche mientras trabajamos con el tenedor la masa procurando que no queden grumos.

   El ajimolí o la cayena lo pondremos cuando tengamos la mitad de la leche incorporada, de ésta forma, mientras se cocina va soltando el picante. 

   La cantidad de leche que tenemos que poner a la masa, dependerá de lo densa que queramos dejarla. Yo aconsejo dejarla espesa en el momento de añadir el picado de los mejillones, porque cuando se mezclan con la masa, ésta se queda algo más blanda y suelta.

   Cocinamos un poco sin dejar de mover y apagamos el fuego. Dejamos reposar mientras se enfría un poco.

   Cuando la masa esté templada, rellenamos los caparazones con ayuda de una cuchara y los colocamos en una bandeja tapándolos ligeramente para que no hagan agua. Dejamos que se enfríen a temperatura ambiente un poco y después los pasamos al frigorífico bien tapados. 

   Para rebozar los mejillones, pasamos primero por harina la parte del relleno y luego el caparazón.
 
   Después pasamos por huevo batido.

   Por último los envolvemos en pan rallado con perejil seco apretándolo un poco para que se agarre bien.

   Una vez rebozados todos los mejillones, ponemos una sartén mediana al fuego con abundante aceite y cuando esté bien caliente, metemos uno a uno los mejillones con el relleno hacia abajo.

    Cuando veamos que toman color dorado, les damos la vuelta y dejamos que se hagan un poco para que el rebozado quede también tostado.

   Los sacamos a un plato con papel de cocina para que suelten el exceso de aceite mientras freímos el resto.

   Colocamos los "tigres" en una fuente y los tomamos calientes con ayuda de una cucharilla.

   Estoy segura de que os gustarán tanto que repetiréis.

   

  

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